Acceso a la universidad: ¿Qué hago si no me llega la nota de corte?

Sofía Riesco

Cursar otro grado similar, decantarse por la FP o buscar un trabajo temporal son algunas de las opciones que debes valorar si la nota de corte no te llega para la carrera que deseas estudiar.

Acceder a la universidad no es una tarea sencilla. Hay que realizar un esfuerzo durante los dos años el Bachillerato para sacar buenas notas, prepararse muy bien Selectividad y sacar el máximo rendimiento en sus exámenes, aprovechando la fase específica para realizar las pruebas que os ayudarán a subir nota y que ponderarán más según la carrera que escojáis.

Sin embargo, en ocasiones, y a pesar del esfuerzo realizado, hay algunos aspirantes a universitarios que no logran la nota de corte que necesitan para acceder a la carrera que les gustaría estudiar. No obstante, al realizar la preinscripción se pueden solicitar varios estudios distintos en diferentes universidades, por lo que si no se accede a la primera opción, siempre se pueden considerar los otros grados solicitados.

Ante todo, si la nota de acceso que has obtenido entre la nota en Selectividad y la nota media del Bachillerato no es la que esperabas, o la nota de corte de la carrera es superior a la que tienes, lo primero que debes hacer es no desesperar. Mantén la calma, una actitud positiva y la mente abierta. Debes considerar otras opciones para tomar la mejor decisión. Te mostramos algunas de ellas:

1. Intenta subir nota en la próxima convocatoria de Selectividad: si te has presentado a la convocatoria de junio todavía tienes otra oportunidad para mejorar tu nota. En julio y septiembre vuelven a realizarse las pruebas de acceso a la universidad, lo que supone una opción para realizar un último esfuerzo y conseguir una nota más alta. No obstante, si ya se han cubierto todas las plazas durante la inscripción de junio/julio, esta opción podría no ser la mejor, ya que deberías esperar al próximo curso para poder matricularte en la carrera que deseas (la nota de Selectividad en la fase general se mantiene de manera indefinida, mientras que la de la fase específica tiene validez de dos cursos).

2. Mantente en la lista de espera: aunque esta opción no garantiza una plaza, algunos estudiantes deciden cambiar de opción y renunciar a la plaza asignada en la carrera a la que tanto deseas entrar. Si este fuera el caso, las universidades recurren a la lista de espera de alumnos y los seleccionan según su nota de acceso, por lo que si tienes una nota elevada tendrás más posibilidades.

3. Realiza un grado similar: si por ejemplo te interesa Medicina pero no te ha dado la nota, puedes optar por realizar Enfermería; si quieres hacer Comunicación Audiovisual, puedes decantarte por Periodismo; o si quieres hacer Física pero no te llega la nota, opta por Química o Biología. Es una posibilidad para aquellas carreras en las que puedes convalidar asignaturas, lo que permite cambiarse de grado al año siguiente, siempre que hayas aprobado todas las evaluaciones. Es, en definitiva, invertir un año en una carrera similar que te permita cambiar posteriormente, pero hay que conseguir un buen rendimiento académico para hacerlo.

4. Escoge otro grado u otra universidad, incluso en otra Comunidad Autónoma: cuando solicitas el acceso a estudios universitarios tras la Selectividad puedes seleccionar varias carreras distintas. Cada Comunidad Autónoma tiene un sistema de preinscripción distinto, válido para solicitar plaza en las distintas universidades públicas de España. Si la nota de corte no te llega para estudiar la carrera que quieres en la universidad que te gusta, puedes optar por considerar ese mismo grado en otro lugar o universidad, o bien otras opciones con las que no estabas tan convencido/a como primera opción de estudio. También puedes decidirte por estudiar en una universidad privada, ya que no tienen nota de corte pero tienen sus propios requisitos de admisión.

5. Opta por la Formación Profesional: una posibilidad es dejar de lado la universidad durante los dos años que dura un ciclo superior de Formación Profesional, eso sí, en unos estudios similares a los que te gustaría cursar en la universidad. Al terminar la FP superior puedes acceder directamente a la universidad solicitando plaza en el grado que deseas estudiar. La universidad puede admitirte directamente según tus nota media obtenida en el ciclo formativo, o bien establecer un proceso de admisión. Si la nota de acceso que piden es inferior a la que tienes, puedes presentarte a la fase específica de Selectividad para subir nota.

6. Realiza otros cursos de formación: mejora tu inglés, aprende otro idioma o apúntate a cursos online gratuitos como los MOOC en áreas que te interesen. Aprovecha este año de transición para formarte de otra manera y en otros aspectos. Es una forma gratuita de aprender, muy flexible y con mucha variedad, y que solo necesita acceso a Internet.

7. Tómate un año sabático: puedes aprovechar el año para viajar, formarte con los MOOC y saber realmente a lo que te quieres dedicar, ya que al terminar el Bachillerato muchos estudiantes no saben qué quieren hacer con su futuro. Tomarse un tiempo para conocerse a uno mismo, descubrir otras culturas o realizar una experiencia internacional como estudiar un idioma en un país extranjero pueden ser algunas de tus opciones antes de dar el salto a la universidad.

8. Busca tu primer empleo: con los estudios que ya tienes puedes acceder al mercado laboral. Hay muchos trabajos que no requieren de experiencia previa y que piden tan solo tener la ESO o el Bachillerato. Es una forma de empezar a ahorrar, de tener un primer contacto con el mundo laboral y adquirir competencias que te serán muy útiles en el futuro. Ponte a ello y haz tu primer currículum.

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