Más del 35% de los contratos firmados por titulados universitarios en 2017 fueron para trabajos para los que están sobrecualificados

Sofía Riesco

El desajuste entre la oferta y la demanda de titulados universitarios en el mercado laboral, o trabajos que no requieren titulación universitaria son algunas de las situaciones al que se enfrentan los egresados españoles.

imagen Más del 35% de los contratos firmados por titulados universitarios en 2017 fueron para trabajos para los que están sobrecualificados

Un año más, la Fundación Conocimiento y Desarrollo (FYD) ha elaborado el Informe CYD, en el que analiza la situación actual de la universidad en España, los factores económicos que le afectan, la actuación de las administraciones y los retos a los que se enfrenta. La edición de 2017 se compone de cuatro capítulos, centrados, respectivamente, en los rasgos básicos del sistema universitario español, los graduados universitarios y el mercado de trabajo, la investigación en las universidades y la posición internacional en los rankings. Cada capítulo cuenta, además del análisis de los datos recopilados, con varios artículos de especialistas en el sector, que se pueden consultar en www.fundacioncyd.org.

En el capítulo que recopila los graduados universitarios y el mercado de trabajo se observa que existe un desajuste entre la oferta de titulados universitarios y la demanda de éstos en sectores concretos, que existen muchos contratos temporales en España y que faltan datos actualizados sobre la inserción laboral de los egresados.

Repasamos algunos puntos clave:

1. Egresados en grado y máster oficial

El curso 2016/2017 terminaron sus estudios de grado más de 198.000 personas y cerca de 100.000 finalizaron sus estudios de máster. Estos últimos han ido aumentando desde 2013, mientras que los titulados de grado han ido descendiendo. En la última década ha aumentado considerablemente el número de personas que se titula en universidades privadas y a distancia, que han incrementado el porcentaje de egresados más que las universidades públicas y presenciales.

2. Perfil de los egresados en grado y máster oficial

Las mujeres son mayoría tanto en los titulados de grado como en los de máster, y gran parte de los egresados tenía más de 25 años en el curso 2016/2017. En cuanto a la nacionalidad, hay un contraste muy claro entre el grado y el máster: en el primer caso solo el 3,5% de los egresados eran extranjeros y, en cambio, en máster, en torno a uno de cada cinco. En este último caso, cabe destacar que más del 60% de los extranjeros eran de países de América Latina y el Caribe.

Por ramas de conocimiento, han disminuido los egresados en Ciencias Jurídicas y Sociales y en Ingeniería y Arquitectura, mientras que en el caso del máster han aumentado en estas áreas. Los grados de Administración de Empresas, Arquitectura, Pedagogía o Informática han perdido importancia relativa en el total de egresados, al mismo tiempo que han ganado notoriedad los egresados de Educación Infantil y Primaria, Medicina, Enfermería o Derecho.

3. Nivel de formación de la población adulta

En 2017, el 36,4% de las personas entre 25 y 64 años tenía una titulación superior en España, cinco puntos porcentuales por encima de la media de la UE. El sector de población más joven cuenta con una mayor proporción de nivel superior que los más mayores, especialmente las mujeres. Sin embargo, España continúa sobresaliendo como uno de los países con mayor proporción de población que solo tiene estudios obligatorios y con menos con estudios secundarios postobligatorios (Bachillerato o ciclos formativos de grado medio).

4. Tasa de actividad, empleo y paro

Cuanto más nivel de estudios se tenga, más alta es la tasa de actividad y empleo y menor es la tasa de paro. En España, la tasa de actividad de los graduados superiores españoles en 2017 era muy similar a la de la Unión Europea (89,3% frente a 89,1%), pero la tasa de empleo es claramente inferior (80,9% frente a 85,3%) y la tasa de paro es más del doble que la europea (9,3% para España y 4,2% para la UE).

Tanto en España como en otros países de la Unión Europea, la tasa de actividad y empleo masculina supera a la femenina, mientras que la tasa de paro de las mujeres es mayor que la de los hombres. Por edad, la tasa de actividad de la generación más joven, de 25 a 39 años, es superior a la de los de 40 a 64 años; la tasa de empleo es bastante similar aunque inferior para los más jóvenes, y la tasa de paro es claramente menor para los de más edad.

5. Características principales de los ocupados

Las posibilidades de trabajar por cuenta ajena, a tiempo completo y con contrato indefinido son mayores para las personas con más nivel educativo. Por otro lado, el porcentaje de graduados superiores autoempleados ha aumentado en España, donde además se encuentran una gran cantidad de contratos temporales y a tiempo parcial.

Por Comunidades Autónomas, las que cuentan con más población formada en el año 2017 eran Madrid, País Vasco y Navarra, seguidas de Cataluña, Cantabria y Asturias. En el lado opuesto se encuentran Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía y Murcia. Atendiendo a la tasa de paro, ésta era inferior entre los graduados superiores en Aragón, Navarra y Baleares (entre 6,5% y 7%), mientras que en Andalucía, Extremadura y Canarias la tasa de paro de los titulados era oscila entre el 15% y el 16%.

6. Desajuste entre la oferta y demanda de empleo de alta cualificación

Actualmente hay mucha oferta de titulados universitarios superiores y pocas ofertas de empleo para ellos, algo habitual en situaciones en las que hay un desempleo elevado, como es el caso español. Los puestos de ocupaciones militares, directores y gerentes, trabajadores de los servicios de restauración y comercio, empleados de oficina que no atienden al público y trabajadores no cualificados de los servicios son los que presentan un mayor desajuste entre las nuevas altas de oferta y demanda de empleo.

7. Sobrecualificación

La demanda de puestos de alta cualificación –realizada habitualmente por aquellos que son graduados superiores– supera, generalmente, la oferta de dichos puestos
por parte de las empresas. En el año 2017 el 35,6% de los contratos de trabajo que se han firmado con graduados universitarios han sido para desempeñar ocupaciones encuadradas en los grupos de baja cualificación.

Por sexos, también en 2017, como ha ocurrido en el último lustro, la sobrecualificación ha afectado más a los hombres que a las mujeres. Se observa que el 23% de los contratos firmados por titulados universitarios el año pasado han sido para desempeñar tareas de empleados contables y administrativos o bien de empleados de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores (18,5% para los hombres y 25,9% para las mujeres), tareas para las que no se necesitaría un nivel tan elevado de estudios.

8. Inserción laboral de los graduados universitarios

La falta de informes y datos actuales han provocado que desde la Fundación CYD tomen como ejemplo dos informes sobre la inserción laboral de los titulados universitarios en Cataluña y Galicia. Según el estudio de 2017 de la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Cataluña, el 89,3% de los titulados universitarios de Cataluña estaba ocupado, especialmente los de las ramas de Ingeniería y Arquitectura, Ciencias Sociales y Jurídicas y Ciencias de la Salud.

En el caso de la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Galicia se observa que el 70,6% de los titulados de grado estaba trabajando en 2016, porcentaje que sube hasta casi el 74% en el caso de los titulados de máster.

  
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